Es algo difícil de creer que en verdad podemos ser libres del pecado; sin embargo, la Palabra de Dios nos enseña cómo es posible ser verdaderamente libres. ¡Hay esperanza si quieres salir de la esclavitud del pecado!

¿Hacer y practicar pecado es lo mismo?
“Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado (…)”



